John Perry ha realizado estas declaraciones durante su intervención en el acto de apertura del Mediencounter, I Encuentro de Blogueros del Mediterráneo: ciberactivismo, que el organismo dependiente del Ministerio de Exteriores organizó recientemente en el municipio alicantino de Xàbia.
Perry Barlow, que ha compartido mesa con la directora general de Casa Mediterráneo, Yolanda Parrado, y el alcalde de Jávea (Alicante), Eduardo Monfort, ha destacado que el Mediterráneo es “el corazón de la civilización occidental” y ha considerado que los últimos acontecimientos ocurridos en el norte de África han creado “una historia para un futuro nuevo”.
“Ahora, con las nuevas redes sociales, podemos organizarnos de forma diferente al pasado. Con internet, una voz clara se reproduce muchas veces. Si decimos las cosas de forma apropiada y sincera, esta voz clara puede cambiar el mundo”, ha resaltado Perry Barlow.
REVOLUCIÓN 2.0
Tras la bienvenida oficial dio comienzo la primera mesa de debate bajo el título ‘Revolución 2.0., prismas del Mediterráneo’, donde los ponentes han destacado la capacidad de las redes sociales de acelerar los procesos de cambio, impactar de forma masiva, sortear la censura de los regímenes y crear una comunidad de ideas.
El ciberactivista de Malta Robert Micallef ha remarcado que, frente al “fracaso de los Gobiernos del Mediterráneo en la creación de una plataforma común, los medios sociales pueden tener éxito”.
“Muchas personas se han sorprendido de los cambios y el ritmo de los mismos en el mundo árabe. Mucho de lo que se daba por sentado sobre los requisitos para el cambio ha sido reemplazado por internet, y el teléfono móvil”, ha comentado. “Esto abre muchas puertas sobre cómo conseguir el cambio. Las revoluciones han existido antes de internet, pero los medios sociales han acelerado el proceso”, ha apuntado.
Más de 50.000 personas, unas 100 personalidades y organizaciones sociales de todos los ámbitos de España, Suiza y Holanda exigieron este martes en un manifiesto la libertad del director de Greenpeace España y otros tres activistas de la ONG que fueron detenidos el 17 de diciembre durante una cena de gala ofrecida a 120 líderes mundiales por la Reina Margarita II de Dinamarca, con motivo de la Conferencia de las Partes de la ONU sobre Cambio Climático, que se celebró en Copenhague del 7 al 18 de diciembre.
Así, la organización entregó hoy a la Embajada de Dinamarca en España estos apoyos recogidos a través de la página de Internet de Greenpeace y de redes sociales, especialmente Facebook, donde exigen su “inmediata” puesta en libertad.
La organización ha mostrado su agradecimiento por “los apoyos, que también están siendo masivos” en otros países como Suiza, Holanda y Dinamarca, tanto por parte de los medios de comunicación como de particulares y personalidades públicas. “Creemos que esta presión tiene que tener algún tipo de resultado. De momento sabemos que hasta el 7 de enero no va a haber cambios a pesar de que el jefe de la Policía danesa puede decidir en cualquier momento que ya no están en riesgo de fuga y que no van a interferir en la investigación. Lo que sí nos llega por vía diplomática es que al parecer, la investigación policial ya ha terminado. Greenpeace ha entregado al fiscal un dossier con todos los detalles de la protesta y con el vídeo sobre cómo se preparó”, afirma la coordinadora de campañas.
Greenpeace considera que se ha escogido a estas cuatro personas “para pagar la mala conciencia de lo que se ha hecho y de los fallos que haya podido haber en la seguridad y sobre todo, la mala organización. “La cumbre de Copenhague fue un fracaso y que sigan detenidos aumenta el fracaso. Los movimientos sociales tenemos mucho que decir en cuestiones como el cambio climático.
Todos los habitantes del planeta dependemos, cada vez más, de un menor número de grandes multinacionales, en un monopolio global: Monsanto controla el 90% de las semillas transgénicas. Microsoft tiene un 88,26% de la cuota del mercado en software informático, seguida por Apple con Mac con un 9,93%. Cada día 150 millones de personas en todo el mundo compran un producto Unilever sin ni siquiera saberlo. Mc Donald’s sirve 58,1 millones de comidas diarias en todo el mundo..
De las 100 economías más grandes del mundo, 51 son empresas. Los estados pierden poder al mismo ritmo que las grandes empresas lo ganan. La globalización ha generado un nuevo contexto que requiere una redefinición de las reglas de juego para la sociedad global del siglo XXI.
En este contexto surge el debate en torno a la Responsabilidad Social Corporativa o de las empresas (RSC), que se plantea como el punto de partida desde el cual replantearse el equilibrio entre el desarrollo económico, la sostenibilidad ambiental y el desarrollo social necesarios para construir el nuevo tipo de sociedad que queremos. Aunque se está produciendo un incremento paulatino del interés por la Responsabilidad Social Corporativa, tanto en círculos empresariales como en el ámbito social, el proceso está siendo lento.
Es el momento de que nos planteemos qué tipo de sociedad queremos construir y qué papel debemos jugar para contribuir a su desarrollo. Debemos asumir el rol de personas consumidoras, trabajadoras y opinión pública implicadas en la aplicación de los modelos responsables en todos los ámbitos de actuación de las empresas.